Cuatro vinos del Limarí

Escrito por | Publicado el 21/10/2011 Se imprime! Se imprime!

Fotografía por Sebastián Rojas M.

Encabezada por el enólogo Felipe Müller y el viticultor Héctor Rojas, Tabalí es hace ya un buen tiempo un absoluto referente local cuando de Chardonnay, Pinot Noir, Syrah y Sauvignon Blanc se habla. Con su bodega ubicada a orillas del Valle del Encanto, muy cerca de Ovalle, esta viña se ha encargado de extraer todo lo que esos nortinos terruños ofrecen y traducirlos en vinos con personalidades únicas. Vinos con un real sentido de origen.

De su rico portafolio, mis preferidos son los de la línea Reserva Especial, los que, debo confesar, descorcho habitualmente para comenzar el fin de semana. Pero también son los que suelo beber con mis cercanos, muchas veces bajo cualquier excusa y por el simple placer de disfrutar un buen vino. Así que nuevamente separé cuatro botellas, una de cada cepa, e invité a mi amigo y sommelier Marshall Strika a compartir impresiones sobre estos vinos que tantas veces hemos degustado, pero que nunca dejan de sorprendernos, de entregarnos una nota adicional.

Comenzamos con el Sauvignon Blanc 2010, uno de mis sauvignon preferidos, por lejos. La primera vez que caté este vino proveniente de los campos que la viña tiene en Fray Jorge, que colindan con el homónimo parque nacional y a tan sólo 12 kilómetros del mar, fue con el mismo viticultor de la viña, quien me miraba atento a ver si lograba descifrar esa, para mí entonces, curiosa y marcada nota mineral. Hoy, ya casi de memoria, la vuelvo a encontrar. Pero claro, hay mucho más que eso. Está esa acidez punzante y ese notable frescor. Marshall añade que la nariz es sumamente elegante y que en boca resalta inmediatamente la acidez angular y esa nota a cal, que hace que uno lo identifique como un vino de terroir ¡Una delicia de Sauvignon!

Si hay una cepa que se expresa de manera espléndida en Limarí, ésa es la Chardonnay. Este vino, de la cosecha 2010, es adorable en cuanto a frutas tropicales, frescor y acidez se trata. Marshall apunta que la nariz le parece sumamente compleja e intensa, y que las notas de la fruta y la barrica están muy bien integradas, cosa nada menor. Para beberlo a 10º C y acompañarlo con camarones.

El Pinot Noir 2010 es uno de esos vinos que te atacan la lengua y el paladar con su acidez antes que otorgar untuosidad en boca. Marshall se apura en señalar que es una característica propia de los vinos de Tabalí. Lo cual, a todo esto, me parece excelente. Es un pinot con una importante estructura y que además se bebe con mucho agrado. Un gran ejemplo de lo que esta cepa puede llegar a ser en Chile.

Y para terminar, el Syrah de la cosecha 2008. Un vino que Marshall describe de color rojo violáceo oscuro, profundo, con ribetes rojo rubí, con una nariz rica y compleja, en la que resaltan las notas como la mermelada de frutos del bosque, la mora y la guinda, también algo animal y el tabaco. Con una boca en la que vuelven esas notas a tabaco y la fruta negra, con taninos marcados, buena acidez y un retrogusto marcado por fruta madura. Este Syrah es un tremendo vino. No por nada fue investido como “Best in Show”, según el resultado del último AWOCA. No por nada Tabalí está acaparando la atención de todos.